Peña apuesta a la economía y la inversión, mientras la salud sigue en el centro de las críticas
En un discurso cargado de cifras récord, anuncios millonarios y definiciones políticas, el presidente de la República, Santiago Peña, presentó su tercer informe de gestión ante el Congreso Nacional y aseguró que Paraguay atraviesa «uno de los mejores momentos de su historia democrática». El mandatario destacó el crecimiento económico, la reducción de la pobreza y la llegada de inversiones, aunque reconoció públicamente que la salud sigue siendo la principal deuda pendiente de su administración.
Peña afirmó que la economía paraguaya registró un crecimiento del 6,6% en 2025, consolidando tres años consecutivos de expansión por encima del promedio regional. Además, resaltó la creación de más de 242.000 puestos de trabajo, la reducción del desempleo al 3,6%, el aumento del salario mínimo y la obtención del segundo grado de inversión para el país. Según sostuvo, Paraguay alcanzó el riesgo país más bajo de su historia y un PIB per cápita superior a los USD 9.000, mientras que cerca de 493.000 personas lograron salir de la pobreza durante los últimos años.
Sin embargo, el momento más impactante del mensaje presidencial llegó cuando admitió que «la salud es una gran materia pendiente». Pese a ello, defendió las inversiones superiores a USD 500 millones destinadas a la construcción y modernización de hospitales en distintos puntos del país, además de la adquisición de ambulancias y la ampliación de camas de terapia intensiva. El presidente sostuvo que su administración está impulsando «la mayor renovación hospitalaria de la historia del Paraguay».
El jefe de Estado también reivindicó programas sociales como Hambre Cero, defendió las inversiones en infraestructura y destacó proyectos estratégicos como el Corredor Bioceánico y Yguazú Digital. En materia de seguridad, aseguró que Paraguay dejó de ser «el corredor de la cocaína de la región» gracias al fortalecimiento institucional y la cooperación internacional.
El informe presidencial no estuvo exento de polémica. Mientras el oficialismo celebró los resultados presentados por Peña y destacó la estabilidad política como motor del crecimiento, sectores de la oposición cuestionaron la distancia entre los indicadores oficiales y la realidad que enfrentan diariamente miles de paraguayos, especialmente en salud, educación y costo de vida.
